
Colgantes para ver con la mirada de su abuela
Quería entregar un legado a sus sobrinas, transformando el oro y los diamantes de un anillo de su abuela en tres colgantes, para recordar su manera de mirar.
En este espacio escribo sobre algunas de las joyas que he creado: su origen, la historia que cuentan y el proceso de creación.
Además, a veces escribo sobre teoría de la joyería, joyas históricas y las características de las diferentes épocas en las joyas.

Quería entregar un legado a sus sobrinas, transformando el oro y los diamantes de un anillo de su abuela en tres colgantes, para recordar su manera de mirar.

Unas alianzas en las que encontrar un diamante se convierte en un mensaje para ellos, ‘no olvidar mirar’.

En esta cruz de bautizo, frente al brillo que grita, elijo el silencio de la materia. Frente a lo perfecto y definido, elijo lo real: lo que nace de la tierra.

Diseñar mi propio anillo de pedida fue una forma de homenajear una decisión vital.
Una pieza que hablaba de ir haciendo camino, y que en el viaje de novios, encontró su lugar.

La escalada, las excursiones, una pedida en el Naranjo de Bulnes. Todo ese recorrido juntos quería que quedara guardado en sus alianzas

Un encargo que volvió ocho años después y cerró un círculo inesperado. Un anillo de hilos que habla de su familia… y también del camino que yo recorrí desde aquel primer encuentro.

Un encargo que convirtió un gesto íntimo en una pieza única: un anillo de pedida para él, una banda de oro trabajada al fuego con un diamante vintage en talla roca que guarda la belleza de lo imperfecto.

Un anillo a medida inspirado en su historia, hecho con la calma de quien sabe que todo vuelve a su lugar cuando llega el momento. Un anillo, que regresa al corazón.

Para celebrar la vida real y la familia creada con amor, este anillo está hecho con las alianzas de sus padres, que se transforman para seguir contando historias.

Aunar la idea del anillo de pedida en la alianza. En esta pareja de alianzas que buscan acercarse a la perfección de la media caña pero desde un camino manual, la alianza de ella se ensancha ligeramente para acoger los colores de la tierra.