Estas alianzas inspiradas en la montaña recogen su historia, hecha de escalada, caminos y amaneceres compartidos.
Les propuse que en su próxima excursión juntos, recogieran guijarros del camino para incluirlos en el proceso. Esos pequeños fragmentos de roca se asentaron en la tierra, sobre la que después vertí oro líquido.

El camino de la banda de oro se expandió por los huecos que dejaron las piedras al retirarse, y se deformó por la arena que permaneció. Así, las texturas fueron cambiando según el terreno que pisó el oro.
Dos zafiros padparadscha, de tonos anaranjados y rosados, surgen de la roca. Llevan consigo la luz del alba en el Naranjo de Bulnes, proyectada sobre la piedra y sobre ellos.
Estas alianzas inspiradas en la montaña, con guijarros de sus paseos y zafiros padparadscha están hechas con el oro de su pasado, y entre ese oro, un diamante que también aguarda, eterno, en la roca del anillo de ella.



Gracias, chicos, por confiar en mis manos y en el proceso.
Por dejar que el camino y también vuestra montaña inspirara vuestras alianzas

