Vino a verme para que le hiciera un anillo el el que poder llevar a su familia.
Y está pensado para pasar de generación a generación, para contar la historia de su vida a través de quien ella ha amado.
La vida y las vidas futuras irán llenándolo de gemas.
Al pensar en las personas que irían llenando el anillo, ella no quería que esta primeras tuvieran protagonismo frente a las siguientes, y por eso, en el anillo orgánico que se va ensanchando, las gemas que representan a su familia ahora, la amatista, la perla, el topacio y el olivino, aparecen dispersas.
Dejando hueco.
Acogiendo a quien venga.
Dando amor.
Un anillo de familia.



