S vino a verme con una idea, quería llevar las estrellas en su mano.
Es un anillo para ella, con oro de su infancia, para celebrarse. ¿Qué mejor motivo?
Hace un tiempo respondía a unas preguntas que me hacía Alba de Kalon Magazine y le contaba que cada vez venían más mujeres al taller a hacerse una joya para ellas y que me hacía muy feliz. Que estábamos rompiendo con la tradicional joya regalada por la pareja y con un objetivo de embellecer. Que me gustaba hacer joyas para ellas y con un significado que solo ellas conocen, rescatado de las conversaciones que tenemos cuando vienen a verme.
Este anillo es un cielo estrellado, resultado de nuestra charla, en el que las estrellas se muestran y esconden entre las nubes del cielo.
Para conseguir ese universo, cree una base de pepitas de oro texturizadas y engasté los diamantes diferentes profundidades para que aparecieran entre las nubes.
Combiné distintas formas, tamaños y tonos de diamantes: marquisse blanco, grises talla brillante y blancos talla brillante de menor tamaño. Estos últimos, engastados en granos en las propias pepitas. Los mayores, engastados elevados, en garras.



