Una ola que acoge en su mundo de suavidad y formas indefinidas a un zafiro y un diamante de la madre que entrega un hijo. Un anillo de acogida, más que de pedida.
Este anillo de pedida es un regalo de la madre de él. Que mezcla oro de las dos familias para acoger suavemente a un zafiro y un diamante. Porque es un anillo que habla de acoger en la familia, por un lado, y de dejarse abrazar por el mar, por el otro.
Y así, igual que ese lugar de casitas blancas y mar azul que la acogió durante años y donde celebrarán su unión, ella abraza las gemas. Las cobija en su universo marino, dulce y ondeante, llegando a transformar la geometría pura del zafiro cuadrado.


