Este colgante surge de la ilusión de una mujer que iba a ser madre de su primera hija, y quería hacerse una joya que la pequeña llevara en el futuro.
La idea de llevar la herencia, ha marcado este colgante: Un colgante de maternidad, hecho con su pasado, para el futuro.

El oro utilizado pertenece a cuatro generaciones de madres: Su bisabuela, abuela, madre y de ella misma.
Fundí un poco del oro que perteneció a cada una de ellas para crear un colgante que funcionara como una orza. Un peso vertical que la ubicara, que la centrara. Que la estabilizara en el presente con el peso del ayer.
Esta idea de no empezar algo nuevo, sino continuar, me parece preciosa. Ayudarse de la herencia, de las experiencias y conocimientos ya adquiridos, de ese pasado que llevamos.
Y entre ese oro, aparece un diamante blanco, algo nuevo, puro, una chispa de luz, que es su pequeña.
El futuro.

Algunas fotografías del proceso:




